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Preguntas frecuentes

Las que nos hacen de verdad, agrupadas por tema y con la respuesta larga. Pulsa una y se abre aquí mismo. Si falta la tuya, escríbenos a hola@verihoja.com y la añadimos.

La norma y los plazos

Qué obliga exactamente, desde cuándo y a quién. Y qué pasa si no haces nada.

¿Desde cuándo me obliga Verifactu?

La norma es el Real Decreto 1007/2023, desarrollado técnicamente por la Orden HAC/1177/2024. Según el calendario vigente, las sociedades quedan obligadas desde el 1 de enero de 2027 y los autónomos desde el 1 de julio de 2027.

Antes de esas fechas puedes adaptarte cuando quieras. Después, cada factura que emitas con un ordenador tiene que salir de un sistema que cumpla el reglamento.

Qué es Verifactu, explicado para autónomos →

¿Me vale mi Excel o mi Google Sheet?

Tal cual, no. Una hoja de cálculo por sí sola no genera el registro de facturación con huella encadenada ni el código QR que exige el reglamento, y nadie puede certificar que sus filas no se han modificado después.

Lo que sí puede seguir valiendo es la hoja como sitio donde escribes los datos. VeriHoja añade a tu hoja un botón que envía esa fila a un sistema que sí cumple, y te devuelve el QR a la propia hoja. Sigues trabajando donde trabajas hoy.

¿Puedo seguir facturando con Excel en 2027? →

¿Qué pasa si no cumplo?

El artículo 201 bis de la Ley General Tributaria sanciona tanto a quien fabrica o comercializa sistemas de facturación que no cumplen como a quien los tiene o los usa. Para el que simplemente tiene o usa un sistema no conforme, la sanción prevista llega hasta 50.000 € por ejercicio.

Para el fabricante o comercializador del programa la sanción es más alta y se calcula por ejercicio y por tipo de sistema. Si te afecta como desarrollador, consúltalo con un asesor: no queremos darte una cifra de memoria.

En la práctica, para un autónomo el riesgo no es solo la multa: es que en una comprobación no puedas demostrar que tus facturas son las que dices que son.

Multas de Verifactu: qué arriesgas de verdad →

¿Esto sustituye a mi gestoría?

No, y no queremos que lo haga. VeriHoja se ocupa de una cosa concreta: que la factura que emites quede registrada como manda el reglamento y llegue a la AEAT.

Tu gestoría sigue haciendo lo suyo: tus modelos trimestrales, tu renta, tus gastos deducibles y las decisiones fiscales que no se toman con un botón. De hecho, le puedes dar acceso a la misma hoja.

¿Vale para autónomos en módulos?

Sí. Estar en estimación objetiva («módulos») cambia cómo calculas lo que pagas, no tu obligación de expedir facturas cuando corresponde.

La clave está en cómo las emites: si usas un ordenador para hacerlas, el sistema tiene que cumplir el reglamento. Si tu caso es tan sencillo que emites muy pocas facturas, coméntalo con tu asesor antes de contratar nada: puede que te salga a cuenta una solución más básica.

Verifactu para autónomos en módulos →

¿Y el TicketBAI del País Vasco?

TicketBAI es un sistema propio de las haciendas forales vascas, con sus propias normas y su propio calendario, distinto del Verifactu estatal. Navarra también tiene su régimen aparte.

VeriHoja está construido para Verifactu, es decir, para el territorio común. Hoy no cubre TicketBAI. Si tributas en Álava, Bizkaia, Gipuzkoa o Navarra, no somos tu herramienta y preferimos decírtelo antes de que pagues.

Verifactu y TicketBAI: en qué se diferencian →

Cómo funciona en tu hoja

Lo que instalas, lo que ves y lo que tienes que cambiar de tu forma de trabajar.

¿Necesito instalar algo en mi ordenador?

No hay nada que instalar en tu ordenador. VeriHoja es un complemento que se añade a tu hoja de Google Sheets desde el propio menú de extensiones y aparece como una barra lateral con un botón «Emitir fila».

Si trabajas con Excel de escritorio, la ruta hoy es distinta y menos cómoda: se puede exportar y emitir desde nuestro panel web. Te lo decimos claro para que no te lleves una sorpresa.

¿Qué veo exactamente en mi hoja cuando emito una factura?

Al final de tu fila aparecen cuatro columnas nuevas que antes no estaban: «Estado», «QR», «ID VeriHoja» y «Fecha de emisión». La fila se tiñe de verde y queda bloqueada, porque a partir de ese momento es una factura registrada y no un borrador.

La columna «Estado» pone primero «Emitida (pendiente de la AEAT)» y pasa a «Aceptada por la AEAT» cuando la Agencia confirma. La columna «QR» lleva la imagen del código real, el que iría impreso en la factura: no es un dibujo de ejemplo.

Tus columnas de siempre —fecha, cliente, concepto, importe, IVA— no se tocan. VeriHoja escribe al final, nunca en medio de tu hoja.

¿Tengo que rehacer mi hoja o cambiar mis columnas?

No. La primera vez le dices al complemento qué columna es cada cosa —cuál es la fecha, cuál el cliente, cuál el importe— y lo recuerda para esa hoja. Tu orden de columnas, tus nombres y tus fórmulas se quedan como están.

Si prefieres empezar de cero, hay un botón que crea una pestaña ya preparada con las columnas habituales y una fila de ejemplo. Pero es una comodidad, no un requisito.

¿Qué permisos me va a pedir Google, y para qué?

Cuatro, y ninguno más. Leer y escribir en la hoja que tienes abierta (solo esa: el permiso que pedimos no da acceso al resto de tu Drive), dibujar el menú y la barra lateral, conectarse a nuestro servicio para emitir, y ejecutarse cuando no estás delante.

Ese último suena peor de lo que es: sirve para vigilar que nadie edite una factura ya emitida. Si alguien la toca, VeriHoja restaura los valores registrados y avisa. Es una exigencia del reglamento, no una manía nuestra.

Lo que VeriHoja no hace: no lee otros documentos, no manda correos, no toca tus contactos y no guarda una copia de tu hoja. Google describe los permisos con su propio lenguaje, que siempre suena más amplio de lo que la aplicación hace.

¿Puedo emitir varias facturas de golpe?

Sí. Seleccionas las filas y VeriHoja las emite una detrás de otra, avisando por dónde va. Un lote emite como mucho 50 filas de una vez, porque Google corta cualquier ejecución a los seis minutos y preferimos parar nosotros a que nos corten a mitad.

Si seleccionas más de 50, te lo dice antes de empezar, emite las primeras y te indica desde qué fila continuar. Nunca se queda a medias sin decírtelo.

Si una factura del lote sale rechazada, el proceso no se detiene: esa fila se queda en rojo con el motivo escrito y las demás siguen. Al terminar te resume cuántas han salido y cuáles no.

¿Y si ya uso un programa de facturación?

Entonces probablemente no nos necesites. Pregunta a tu proveedor si su producto ya cumple el RD 1007/2023 y desde cuándo. Si te dice que sí y te lo pone por escrito, quédate donde estás.

VeriHoja está pensado para quien hoy factura con una hoja de cálculo o un documento de texto y no quiere mudarse a un programa entero para emitir seis facturas al mes.

Qué software de facturación vale para Verifactu →

La factura: huella, QR y errores

Qué lleva dentro un registro de facturación y qué se hace cuando algo sale mal.

¿Qué son la huella y el código QR de la factura?

La huella es un código que resume el contenido de la factura y lo enlaza con la factura anterior, como los eslabones de una cadena. Si alguien cambiara una factura antigua, la cadena dejaría de encajar y se notaría.

El QR es el cuadradito que a partir de ahora tiene que ir impreso en la factura. Al escanearlo se llega a la página de la Agencia Tributaria donde se comprueba que esa factura existe y está registrada. Quien recibe tu factura puede comprobarla con el móvil.

El QR de las facturas Verifactu, en detalle →

¿Cuánto tarda la AEAT en confirmar una factura?

La Agencia Tributaria no responde en el momento: procesa los registros por lotes, y el reglamento lo contempla. En nuestras pruebas la confirmación ha tardado entre medio minuto y minuto y medio, pero no es un compromiso que podamos darte por escrito porque no depende de nosotros.

Lo importante es que no tienes que esperar para entregar la factura. El número, la huella y el QR son definitivos desde el primer segundo; lo único que cambia después es la etiqueta de la columna «Estado», que pasa de «pendiente» a «aceptada».

¿Y si la AEAT rechaza una factura?

La fila se queda en rojo y en la columna «Estado» aparece el motivo, en castellano y no como un código de error. Lo más habitual es un NIF de cliente mal escrito o un dato que falta.

Y aquí está lo que más tranquiliza: una factura rechazada no gasta numeración. La fila no queda bloqueada, corriges lo que falle y vuelves a emitir con el mismo número. No se queda un hueco en tu serie.

¿Qué pasa si me equivoco en una factura ya aceptada?

Una factura ya registrada no se toca nunca más: el reglamento no permite editarla ni borrarla, y eso es exactamente lo que le da valor.

Hay dos caminos, los mismos de siempre. Si la factura no debía existir, se anula: se registra una anulación y queda constancia de las dos cosas. Si el error es en el importe o en los datos, se emite una factura rectificativa que corrige a la original. VeriHoja hace las dos desde la hoja, sin que tengas que pelearte con nada.

Facturas rectificativas: cómo se corrige un error →

¿Y si alguien edita por error una fila ya emitida?

La hoja lo deshace sola. VeriHoja restaura el valor que se registró y avisa con un mensaje: esta factura ya se envió a la AEAT, y para corregirla hay que emitir una rectificativa.

Es a propósito, y es una de las razones por las que una hoja de cálculo a secas no cumple: en una hoja normal cualquiera puede cambiar una cifra de hace tres meses y nadie se entera.

¿Qué tipos de factura puedo emitir?

Facturas completas (F1), que son las que llevan los datos del cliente; facturas simplificadas (F2), las que antes llamábamos tique; y rectificativas (R1), para corregir una anterior. Además, anulaciones, que se registran como tales.

Puedes meter hasta doce líneas de detalle en una misma factura, con tipos de IVA distintos si hace falta, y marcar recargo de equivalencia cuando corresponda.

La factura simplificada: cuándo puedes usarla →

¿Tengo que cambiar mi numeración de facturas?

No hace falta. Puedes seguir con tu serie y tu numeración, siempre que sea correlativa dentro de cada serie, que es lo que ya te exigía la normativa de facturación.

Lo que sí hacemos es no dejarte saltarte un número ni repetirlo sin darte cuenta: si intentas emitir un número que no toca, te paramos antes de enviar nada y te decimos por qué.

¿Puedo facturar a clientes de fuera de España?

Sí, y el registro se hace igual: lo que cambia es qué NIF o identificador del cliente se pone y qué tipo de operación se declara, no el hecho de tener que registrar la factura.

Si facturas a menudo fuera de España, este es justo el tipo de detalle que conviene revisar una vez con tu asesor y no volver a pensar. Lo hemos explicado con casos concretos en el blog.

Verifactu con clientes extranjeros →

Tus datos y tu privacidad

Dónde acaba lo que escribes y quién lo toca por el camino.

¿Dónde están mis datos?

Tus datos de facturación se guardan en servidores dentro de la Unión Europea. El envío a la Agencia Tributaria lo hace un middleware certificador con el que trabajamos, y solo viaja lo que el registro de facturación necesita.

Tu hoja de cálculo sigue siendo tuya y sigue donde está: nosotros no nos quedamos con una copia de tu contabilidad, ni la usamos para nada que no sea emitir lo que tú nos pides emitir.

¿Quién manda de verdad la factura a la Agencia Tributaria?

Un middleware certificador especializado. Nosotros calculamos los importes, validamos los datos, generamos el registro de facturación y encadenamos su huella; ellos son quienes hablan con la AEAT y mantienen esa conexión al día.

Lo contamos porque es exactamente lo que querrías saber antes de confiarle tus facturas a una empresa pequeña: la parte más delicada y más regulada del recorrido no la hemos improvisado nosotros con un script.

¿Esta web me rastrea?

No. Esta página no instala ninguna cookie, no carga analítica, no usa fuentes de Google y no hace una sola petición a un dominio que no sea nuestro. Por eso no verás un cartel de cookies: no habría nada que consentir.

No hace falta que nos creas. Abre las herramientas de desarrollador de tu navegador, pestaña «Red», y recarga: verás únicamente peticiones a verihoja.com. Es la clase de afirmación que preferimos, porque la puedes comprobar tú en diez segundos.

Precio, prueba y baja

Lo que cuesta, lo que no cuesta y cómo te vas si no te convence.

¿Puedo probarlo antes de pagar?

Sí: 14 días de prueba sin tarjeta. Emites facturas de verdad desde tu hoja y compruebas si te encaja antes de poner un euro.

Si al terminar la prueba no te convence, no haces nada y se acaba: la suscripción no arranca sola. No hay que llamar a nadie para cancelar.

¿Hay límite de facturas?

No. El precio es el mismo emitas 5 facturas al mes o 500, y no cobramos por factura emitida ni por cliente dado de alta.

Si eres una micropyme con varios NIF emisores, escríbenos y lo vemos: la suscripción cubre un emisor.

¿Puedo darme de baja cuando quiera?

Sí. Es una suscripción mensual o anual sin permanencia: cancelas desde tu cuenta y no se renueva.

Si cancelas, sigues pudiendo consultar y descargar todas tus facturas emitidas. Lo que dejas de poder hacer es emitir nuevas. Nunca te vamos a bloquear el acceso a tus propios datos.

¿Cuándo puedo empezar a usarlo de verdad?

VeriHoja está en acceso anticipado: hoy no se pueden abrir cuentas ni cobrar, y no vamos a darte una fecha que luego no podamos cumplir. Lo que sí sabemos es el calendario que importa, que es el de la norma: enero de 2027 para sociedades y julio de 2027 para autónomos.

Si dejas tu correo, te escribimos una sola vez, el día que se pueda empezar. Los de la lista entran primero y con los 14 días de prueba sin tarjeta.

Aviso. Esta página es divulgativa. Resumimos la normativa en lenguaje llano y evitamos dar cifras de las que no estemos seguros, pero no sustituye al criterio de tu asesor fiscal ni al texto oficial de la norma.

¿Sigues con dudas?

Escríbenos a hola@verihoja.com y te contestamos una persona, no un robot. Y si lo que quieres es probarlo, déjanos el correo: VeriHoja está en acceso anticipado y te avisamos el día que abramos las cuentas.

Un solo correo, el día que puedas empezar a emitir. Ni tarjeta, ni cobro, ni boletín semanal.